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(Página dirigida a veterinarios. Recopilación de cirugías que pueden herir sensibilidades ajenas)


URETER ECTÓPICO.
Urología. Uréteres. Octubre 2008.






Historial Perra Pastor Alemán cruzada de 7 meses con pérdidas de orina desde siempre incluso durmiendo llegando a generar pequeños charcos. Siempre tiene la parte posterior mojada de orina con un olor fuerte de manera permanente.
Diagnóstico Uréteres ectópicos. El derecho es extramural y el izquierdo intramural. La proporción, en esta patología, hembras machos es 25:1. Entre los diferenciales se pensó en incontinencia uretral por estrés puesto que a las fugas se sumaban micciones voluntarias y aparentemente normales y era cada vez mas rechazada por la manada de perros que compartía el terreno con ella.
Pruebas Se realizan radiografías de contraste con tres sondas simultáneamente colocadas en los tres meatos urinarios apreciables en el suelo de vagina y aunque con cierta dificultad se ven las sondas laterales como llegan al espacio retroperitoneal por donde discurre de forma fisiológica los uréteres proximales. El meato urinario central lleva el contraste hasta la vagina y sale simultáneamente por el meato izquierdo.
Tratamiento Recolocación en el trígono vesical del uréter derecho con salida directa a vagina (extramural). El otro uréter pasa por la vejiga donde drena y continúa hasta vagina de manera intramural con salida de igual aspecto que el primer uréter. Éste se cierra en distal a su entrada en vejiga.



La perra presenta tres meatos urinarios, en azul el fisiológico que llega a vejiga. Al realizar las radiografías previas se sondan los tres y se comprueba la salida de orina por los meatos laterales, por el central sale el contraste diluido. De hecho también orina de forma voluntaria y aparentemente normal lo que ha pospuesto la solución quirúrgica. El paciente presenta buen estado físico a parte de algunas llagas han ido apareciendo en zonas de apoyo e irritaciones perivulbares. No tiene hidronefrosis, presente en algunos pacientes con uréter ectópico, pero si uréteres dilatados como en el 50%.




En la ecografía se ve entre colon y vejiga dos sondas que han sido introducidas por los meatos accesorios laterales aunque es necesaria la confirmación que se hace al mover desde el exterior las sondas. En la radiografía la introducción de contraste en vejiga por el meato central de vagina marca bien la silueta de la vejiga y pone de manifiesto un segundo drenaje al exterior del contraste.




El abordaje se realiza como en muchas cistotomías pero en esta ocasión no aparece el meato ureteral derecho en vejiga. Este uréter es extramural mayor de lo normal y llega directo a vagina. El uréter izquierdo drena normalmente y además continúa intramuralmente hasta vagina donde drena por segunda vez.




Se ha realizado la anastomosis del lado derecho ureter-vejiga a nivel del trígono donde se encuentra normalmente la luz de los uréteres. El otro uréter está sondado en craneal hacia riñón y caudalmente con otra sonda hasta salir por vagina. Es en caudal donde se realiza una doble sutura y se secciona con colocación de omento en los extremos. El uréter es en este punto intramural por lo que la sonda hace posible tenerlo localizado mientras se da el punto a ciegas que debe cerrar el uréter sin dañar la uretra con la que está íntimamente unida en paralelo.




Detalle de la sutura del uréter con salida inicialmente directa a vagina. El corte se realiza en bisel sobre uréter y facilita el paso del extremo hacia el interior de vejiga y proporciona una sutura y coaptación mejor ya que la entrada se hace oblicua con un uréter que llega paralelo a trígono vesical. El cierre de vejiga es el paso siguiente que se sigue de manera habitual aunque en la prueba de esfuerzo habrá que comprobar que no hay fugas por la sutura ni tampoco por el extremo anastomosado de la uretra derecha ni por el uréter izquierdo cerrado. Finalmente se termina con sutura intradérmica. La calidad de vida mejoró tras la cirugía también en su relación con el resto de la manada.